La futura mina de Emerita Resources entre Paymogo y Puebla de Guzmán cuenta ya con un estudio que respalda su viabilidad técnica y económica. El informe de prefactibilidad de Iberian Belt West (IBW) plantea una explotación subterránea durante 21 años, con una inversión inicial superior a los 500 millones de euros. Sus resultados permiten avanzar en la planificación del proyecto, que continúa pendiente de su tramitación ambiental.
Elaborado por la consultora independiente SLR Consulting conforme a la normativa canadiense NI 43-101, el documento analiza conjuntamente los recursos minerales, el método de extracción, el tratamiento del mineral, las infraestructuras, los costes operativos y las perspectivas económicas. Sus resultados definen el escenario de desarrollo de esta iniciativa situada en la Faja Pirítica Ibérica.
La inversión inicial estimada asciende a 567 millones de dólares, por encima de los 500 millones de euros. El capital total previsto durante la vida del proyecto, que incorpora también las inversiones de mantenimiento y el cierre, supera los 768 millones de euros.
El estudio sitúa la tasa interna de retorno (TIR), el indicador de rentabilidad proyectada, en el 23,51% y estima en 776 millones de dólares —más de 690 millones de euros— el valor económico de los flujos futuros. Son las previsiones del escenario analizado por la consultora para evaluar la viabilidad de la explotación.
El principal soporte mineral de ese planteamiento es La Romanera, con una reserva probable de 23,4 millones de toneladas de mineral. La operación se desarrollaría bajo tierra, mediante galerías y sistemas de extracción adaptados a las características de los depósitos, y dispondría de una planta de tratamiento por flotación con capacidad nominal para procesar aproximadamente 1,2 millones de toneladas anuales.
El proceso permitiría obtener cuatro concentrados comercializables: zinc, plomo, cobre y pirita con contenido de oro y plata. Entre el segundo y el decimonoveno año de actividad, el informe contempla medias anuales de 694.620 toneladas de pirita con oro y plata, 43.489 toneladas de zinc, 26.120 toneladas de plomo y 10.633 toneladas de cobre.
El avance hacia ese escenario de explotación llega acompañado de una ampliación de la estimación de recursos. Respecto a la de 2025, los recursos indicados aumentan un 37% y los inferidos, un 46%, tras los trabajos de exploración y análisis geológico realizados para mejorar el conocimiento de los yacimientos.
Desde que comenzó la exploración con perforación diamantina en IBW en 2021, Emerita ha ejecutado aproximadamente 138.400 metros de perforación y destinado más de 30 millones de euros a exploración y sondeos. El estudio mantiene abiertas posibilidades de optimización técnica y medioambiental y de ampliación de los recursos, sujetas a nuevos trabajos de investigación y futuros estudios técnicos.
El CEO de la compañía, Joaquín Merino, ha situado la publicación del informe dentro del recorrido necesario para llevar los recursos identificados a una futura actividad productiva. “La culminación de cualquier proyecto que se inicia con la exploración es el desarrollo y construcción de un proyecto minero”, ha afirmado. En ese proceso, ha destacado que “con la presentación del estudio de prefactibilidad se da un paso muy importante hacia ese objetivo”, ha indicado.
La disponibilidad de infraestructuras también forma parte del análisis económico y operativo. El documento destaca la conexión con las redes regionales de transporte y energía y, especialmente, la proximidad al Puerto de Huelva, unas condiciones que, según recoge, pueden favorecer el desarrollo del proyecto.
En el diseño subterráneo se contempla una explotación de más de 23 kilómetros y una rampa principal de acceso de unos siete kilómetros, cuyo trazado busca preservar una zona protegida. La gestión de los materiales resultantes del tratamiento constituye otro de los apartados del estudio.
La solución analizada combina procesos de flotación convencionales, la deshidratación de los residuos y el aprovechamiento de parte de estos materiales como relleno de las labores subterráneas, además de su almacenamiento en seco. El documento incorpora asimismo las infraestructuras necesarias para la gestión y el tratamiento de aguas y los costes de rehabilitación progresiva y cierre de la explotación.
El respaldo del estudio de prefactibilidad se produce con el procedimiento ambiental ya iniciado. Emerita ha solicitado la Autorización Ambiental Unificada (AAU), cuyo periodo de información pública terminó a principios de julio, y permanece a la espera del dictamen.
IBW cuenta con la consideración de proyecto estratégico de la Junta de Andalucía y con el acompañamiento de la Unidad Aceleradora de Proyectos. La publicación del informe aporta ahora una base técnica y económica para avanzar en su planificación, mientras continúa el proceso administrativo necesario para su desarrollo.






