Moeve, la antigua Cepsa, una de las petroleras históricas del mercado español, da un paso crucial para confirmar la reinvención verde. El grupo emprendió hace cuatro años una profunda transformación de sus negocios para apostar por las energías sostenibles y dejar de ser una petrolera para convertirse en una compañía multienergía apuntalando su proceso de descarbonización. La compañía consigue ahora un hito clave en su historia y abandona por completo el negocio de búsqueda y producción de petróleo y gas.
Moeve, controlada por el fondo soberano de Abu Dabi,Mubadala, y el fondo estadounidense Carlyle, ha cerrado un acuerdo con Pertamina, el grupo petrolero y minero estatal de Indonesia, para vender sus últimos activos de exploración y producción de hidrocarburos en Argelia, unas participaciones en tres yacimientos terrestres no operados en la cuenca de Berkine.
La desinversión en Argelia de los últimos activos desde la cartera de Moeve en exploración y producción es el punto final de una ronda de operaciones de venta en lo últimos tres años, en la que la compañía se ha desprendido de activos sus de exploración en Surinam en 2025 y de activos de producción en Colombia y Perú en 2024 y en Abu Dabi en 2023. Se trata de un paso clave en su estrategia de revolucionar su portfolio de productos hacia la descarbonización, con el objetivo de llegar al final de esta década equilibrando la energía basada en combustibles fósiles que los clientes aún necesitan hoy y las nuevas soluciones de energías sostenibles basadas en moléculas verdes (hidrógeno verde, biocombustibles 2G o biometano), que se espera representen un tercio del mix energético en 2050.
La compañía ha lanzado un proceso de transformación de sus parques energéticos garantizando ahora el suministro de los combustibles tradicionales, con su parque de refinerías, al mismo tiempo que invierte en nuevas plantas de combustibles sostenibles (como el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde y el complejo de biocombustibles 2G del sur de Europa, que suman una inversión global acumulada con sus socios de 2.400 millones de euros).
El anuncio de Moeve de la operación de venta de los últimos activos de exploración y producción (upstream) de hidrocarburos se produce apenas una semana después de dar por rotas las negociaciones con la portuguesa Galp para fusionar sus negocios tradicionales de refino y distribución y venta en estaciones de servicio (downstream) para crear un gigante energético ibérico.
El grupo seguirá en Argelia
La venta de los tres yacimientos no supone la salida del grupo del mercado argelino. Moeve mantiene su compromiso de explorar oportunidades en Argelia mediante el desarrollo de energías renovables e hidrógeno verde, otras oportunidades vinculadas a la transición energética, así como posibilidades más amplias de cooperación industrial, petroquímica, química y comercial. Un negocio latente se apoyan en su larga colaboración con la gasista estatal argelina Sonatrach y en la ambición compartida de contribuir a los objetivos estratégicos, industriales y de descarbonización de ambas compañías.








