El futuro de la industria siderúrgica india estará marcado por los actores que se centren en los clústeres de demanda y los productos de valor añadido. Este pronóstico proviene de Vijay Sarathi Atreyapurapu, socio gerente de AVVA Consultancy Group.
En su opinión, el objetivo de India de alcanzar una capacidad de producción de acero de 300 millones de toneladas para el año fiscal 2030/2031 se está convirtiendo en un escenario operativo realista. En concreto, una tasa de utilización de la capacidad del 85 % para la fecha límite anunciada garantizaría la producción de aproximadamente 255 millones de toneladas de acero.
Al mismo tiempo, el consumo previsto de acero laminado, de entre 220 y 230 millones de toneladas, requiere crecimiento en ciertos sectores; en ese caso, se podría alcanzar la cifra de 260 millones de toneladas para el ejercicio fiscal 2030/2031. Este crecimiento, en particular, podría impulsarse por sectores como la infraestructura y la construcción —que tienen el mayor potencial de contribución—, la vivienda urbana y el sector inmobiliario, la industria automotriz y de maquinaria (con una transición hacia el acero de alta calidad), las energías renovables y el sector de la defensa.
El experto identifica como cambios estructurales la transición de la India del crecimiento en volumen a una mayor demanda de acero de valor añadido, la distribución del consumo en todo el país en lugar de su concentración en las ciudades, y la creación de una demanda cíclica impulsada por políticas y respaldada por proyectos de infraestructura.
Sin embargo, el analista advierte que también se debe prestar atención a cuestiones clave como la seguridad del suministro de materias primas (mineral de hierro, carbón de coque), la logística y la disciplina financiera durante la expansión.
Cabe recordar que India aspira a aumentar su capacidad de producción de acero a 400 millones de toneladas para el año fiscal 2035/2036. Esto se contempla en la propuesta de Política Nacional del Acero 2025. Según un borrador de memorando gubernamental de marzo, el país necesitará inversiones de capital de aproximadamente 17 billones de rupias (183.410 millones de dólares) para alcanzar este objetivo.
India también se propone duplicar con creces sus exportaciones hasta alcanzar los 20 millones de toneladas. Además, la nueva política para el sector siderúrgico exige reducir la dependencia de las importaciones de carbón coquizable al 80% para el año fiscal 2035/2036, frente al 90% actual.
El futuro de la industria estará marcado por la creciente demanda y los productos de valor añadido








