La planta de Arcelor Mittal de Olaberria se ha visto obligada a parar su horno grande debido al bajo caudal del río Oria, cuya agua se emplea para enfriar el equipamiento. Se trata de la primera vez que sus responsables se ven obligados a realizar una parada por carencia de agua, lo que constituye un efecto negativo más de la escasez de lluvia de este verano anormalmente seco y cálido.
Fuentes de la empresa han informado que prevén recuperar la producción habitual en uno o dos días. Por el momento, las labores de laminación se han detenido en buena medida, dado que tan sólo se procede a finalizar trabajos pendientes sin comenzar nuevas tareas. Esta parada no ha requerido “ninguna medida de carácter social”, señala la empresa, en referencia a modificaciones que afecten a los trabajadores.
Además, la plantilla no está al completo porque hay empleados en jornadas de descanso o disfrutando de vacaciones, por lo que la afección de esta parada, que han incidido es temporal, se reduce. La climatología origina de este modo una tercera parada a las dos que habitualmente se realizan durante el año para desarrollar labores de mantenimiento de las infraestructuras.
Esta parada inesperada del horno grande es la primera que se registra por falta de agua en el río Oria, pero hace cinco años, en octubre de 2021, la producción en la planta de Arcelor Mittal de Olaberria también tuvo que paralizarse de manera extraordinaria. En aquella ocasión, el motivo fue la escalada de precios de la electricidad que no fue exclusiva de Euskadi, sino que se produjo en todo Europa. Esta subida de los costes provocó que la multinacional decidiera desarrollar paros intermitentes en algunas de sus plantas europeas, entre las que se encontró la de Olaberria.