El Gobierno de Reino Unido se dispone a culminar la nacionalización íntegra de British Steel, un proceso que avanza tras la toma de control de la compañía en abril de 2025, cuando la siderúrgica, entonces en manos del grupo chino Jingye, afrontaba el riesgo de cesar su actividad en la planta de Scunthorpe. Está previsto que este mismo miércoles el rey Carlos III haga público el anuncio.
“Puedo anunciar que esta semana se presentará una legislación que otorgará al gobierno poderes, sujetos a dicho criterio del interés público, para asumir la plena propiedad nacional de British Steel”, ha indicado el primer ministro Keir Starmer en un discurso ante los medios este lunes.
Las autoridades británicas han explicado que, tras mantener conversaciones con el actual propietario para intentar resolver la delicada situación financiera de la siderúrgica, no han logrado pactar un precio considerado aceptable y no contemplan que se pueda alcanzar un entendimiento satisfactorio más adelante.
De este modo, British Steel regresará al sector público tras su privatización en 1988 bajo el mandato de Margaret Thatcher, con la intención de reforzar la seguridad nacional y garantizar la estabilidad del empleo en Scunthorpe, donde trabajan alrededor de 3.500 personas.
“El acero es de vital importancia estratégica para nuestra economía y nuestra resiliencia nacional. Por eso, el año pasado actuamos para evitar una paralización repentina de la producción en Scunthorpe, protegiendo a los trabajadores y a la comunidad que depende de la planta, y por eso ahora estamos impulsando una legislación que nos brinde opciones para proteger la capacidad siderúrgica de Reino Unido”, ha indicado Starmer.
Por su parte, el secretario de Comercio, Peter Kyle, ha reivindicado la importancia de la “producción nacional de acero” para la economía británica, subrayando la revitalización del sector como una “prioridad” para el Ejecutivo laborista.








