El año pasado, la industria siderúrgica alemana se vio sometida a una presión considerable debido a la débil demanda de clientes clave, el aumento de las importaciones, los altos costos de la energía y los desafíos relacionados con la descarbonización. Así lo indica el informe anual publicado por la Federación Alemana del Acero (WV Stahl).
Como señaló el presidente de WV Stahl, Gunnar Grebler, el sector siderúrgico alemán se encuentra en un punto de inflexión, impulsado por la necesidad de alcanzar la neutralidad climática manteniendo la competitividad global. Según Grebler, los productores de acero cuentan con la capacidad tecnológica y están preparados para la transición a la producción de acero con bajas emisiones de carbono, pero aún faltan condiciones marco estables.
Como explicó Grebler, los precios de la energía y la demanda extremadamente débil de sectores clave —principalmente la industria automotriz, la ingeniería mecánica y la fabricación de equipos— están ejerciendo presión sobre las acerías del país. Al mismo tiempo, muchas empresas se enfrentan a la necesidad de realizar importantes inversiones en nueva capacidad y procesos de producción respetuosos con el medio ambiente. El camino hacia la transformación es intensivo en capital y arriesgado, y solo resulta rentable con un marco político claro y fiable. El presidente de WV Stahl recalcó: la industria no necesita nuevas promesas, sino decisiones bien fundamentadas.
La asociación prevé que, si se toman las decisiones políticas adecuadas, 2026 podría ser el año en que el trabajo realizado hasta ahora dé sus frutos.
En particular, WV Stahl celebró la decisión de Alemania de subvencionar las tarifas de la red de transmisión a partir de este año. Como se ha señalado, estas tarifas han aumentado aproximadamente un 130%, lo que ha supuesto unos costes anuales adicionales para el sector de alrededor de 300 millones de euros. Sin embargo, el actual sistema de apoyo a los precios de la electricidad industrial sigue siendo insuficiente debido a las restricciones impuestas por la normativa de la UE sobre ayudas estatales.
La asociación ha reiterado su petición de que se establezca un precio competitivo para la electricidad industrial de 50 €/MWh, incluyendo las tasas por uso de la red y los cargos adicionales.
En 2025, la producción de acero en Alemania ascendió a 34,1 millones de toneladas, cifra inferior al umbral de 40 millones de toneladas considerado necesario para una utilización sostenible de la capacidad productiva. Según la asociación industrial, aproximadamente el 70 % de la producción de acero del país se realiza mediante el proceso de oxígeno básico, mientras que el resto proviene de hornos de arco eléctrico.
Cabe recordar que Alemania produjo 12,49 millones de toneladas de acero entre enero y abril de 2026, lo que supone un incremento interanual del 9,1 %.








