El Ministerio de Industria y Turismo ha aprobado provisionalmente la concesión de ayudas para compensar los costes indirectos de las emisiones de CO2 por 600 millones de euros, destinados a reforzar la competitividad de las industrias especialmente expuestos a la competencia internacional y al riesgo de deslocalización productiva.
Las ayudas alcanzan a 488 instalaciones industriales pertenecientes a 386 empresas de sectores estratégicos como la siderurgia, el aluminio, el papel, la química, el vidrio, el refino, los fertilizantes y, por primera vez, la industria cerámica.
Por comunidades autónomas, Cataluña, Asturias, País Vasco, Andalucía, Aragón y Comunitat Valenciana concentran más de tres cuartas partes de las ayudas, reflejando el peso de los sectores industriales beneficiarios en estos territorios.

Unas ayudas para preservar la actividad industrial
Estas subvenciones permiten compensar parte del sobrecoste eléctrico derivado del régimen europeo de comercio de derechos de emisión, evitando la denominada “fuga de carbono”, es decir, el traslado de la producción industrial a países con menores exigencias ambientales. El objetivo es preservar la actividad industrial, el empleo de calidad y las inversiones productivas en España.
La convocatoria de 2026 incorpora una de las principales reivindicaciones de varios sectores manufactureros al ampliar el número de actividades elegibles. Entre ellas destaca la entrada del sector cerámico, que podrá beneficiarse por primera vez de este mecanismo de compensación tras la reciente actualización de la normativa española adaptada a las directrices europeas. También se incorporan nuevas actividades vinculadas a la química orgánica, fertilizantes, vidrio, textiles, madera, baterías y otras industrias intensivas en energía.
Desde 2019, el Gobierno ha movilizado cerca de 2.000 millones de euros en apoyo directo a la industria electrointensiva, así como a la sometida a fuga de carbono en España.








