El presidente de la Asociación de Desguaces y Card de la Región de Murcia, Miguel Ángel Román, pone el acento en el alto daño reputacional que se está haciendo a los CAT que sí actúan dentro de la legalidad. Por ello, anima a los usuarios a contactar con desguaces de su confianza, como son las asociadas a ADREMUR.
Modo de operación
En el caso de las piezas sueltas en venta a título particular, Román recuerda que sólo los CAT están autorizados legalmente para manipular componentes de automóviles dados definitivamente de baja (o VFVU) en sus instalaciones, conforme a la regulación vigente. “Quienes compran piezas sueltas a título particular a `piratas’ también están participando en una actividad ilegal, con el riesgo que ello implica”. Incluso, alerta de que “la pieza adquirida, si es que finalmente le llega, carece de garantía alguna”.
Román anima a desconfiar de las ofertas de piezas y componentes con precios que rara vez son baratos, porque es altamente probable que se anuncien con fotos robadas de las páginas web de desguaces legales, con datos que suplantan su identidad.
Se han detectado casos en que el comprador contacta con una dirección de correo electrónico, por teléfono o mediante mensajería, tipo WhatsApp o SMS fraudulento, ha enviado la suma económica requerida a una cuenta bancaria y recibir luego una factura proforma perfectamente falsificada, con todos los datos del posible CAT. “Lógicamente, jamás recibe la pieza. Al intentar contactar por las mismas vías para reclamarla y no conseguirlo, acude al propio CAT donde, una vez expuesta la situación, descubre la estafa”.
Desde el sector se viene demandando en reiteradas ocasiones a la plataforma Wallapop que exija la licencia de Centro Autorizado de Tratamiento (CAT) para la apertura de perfiles de venta de piezas de automóvil para evitar que los estafadores operen libremente. Desde la asociación regional y nacional se recuerda que, “una vez realizado el pago en una cuenta bancaria que no es la nuestra, resulta prácticamente imposible recuperar el dinero. Hablamos de 700, 2.700 y hasta de 3.200 euros.”
Hasta finales de junio, a cientos de afectados que han llamado a los CAT suplantados para reclamar su pedido en diferentes puntos del país, se les ha tenido que comunicar que han sido estafados. Por ello, las asociaciones empresariales insisten en la necesidad de reforzar la verificación de los vendedores en este tipo de plataformas para acabar con los engaños.,
La estafa llega a su grado más álgido y complejo con la suplantación completa de la página web de un CAT, donde un desguace legal vende el material extraído a los VFVU. El procedimiento de contacto y de pago es el mismo que en el caso anterior.






