Ayer se celebró en Madrid el Foro Energía AEGE 2026, organizado por la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía. Bajo el lema “La respuesta es más industria”, el encuentro anual de la industria electrointensiva ha congregado a más de 200 profesionales, industriales y expertos en energía, para analizar el contexto actual y abordar los desafíos de los consumidores electrointensivos.
El presidente de AEGE, Carlos Navalpotro, destacó en la inauguración que “la respuesta que puede dar la industria es positiva para el país. Lo es porque fomentamos la autonomía energética y nuestra autonomía estratégica”. Navalpotro confía en que entre las medidas anticrisis que se van a adoptar la próxima semana se incluyan las peticiones que han trasladado los consumidores electrointensivos. “El problema de la competitividad industrial se encuentra, en estos momentos, en el centro del debate europeo para hacer frente a la competencia, en muchos casos desleal, que soporta nuestra industria”, afirmó. Y advierte del problema de no aprobarlas: “si otros países toman la delantera en el impulso de la electrificación industrial, nos encontraremos en desventaja, y esto probablemente impida atraer las inversiones que son necesarias”. La elevada fiscalidad o los sobrecostes existentes en los mercados concentran las reclamaciones de la asociación.
AEGE valora las medidas adoptadas para aliviar los costes energéticos tras el estallido del conflicto de Oriente Medio, que han permitido mitigar la subida en la factura eléctrica de la industria electrointensiva en un 50%, e insistió en la necesidad de darles continuidad para garantizar un suministro estable y asequible.
El secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, clausuró el Foro Energía AEGE afirmando que “los Ministerios de Energía e Industria trabajamos para trasladar al mercado seguridad, confianza y buenas condiciones para el sector”.
Impulsar la industria en los territorios
El desarrollo industrial desde el ámbito autonómico protagonizó una de las sesiones del encuentro. El secretario general de Energía de la Junta de Andalucía, Manuel Larrasa, y el viceconsejero de Industria del Principado de Asturias, Juan Carlos Campo, participaron en la mesa Más industria en los territorios, moderada por el director general de AEGE, Pedro González.
En su intervención, Manuel Larrasa afirmó que España, y Andalucía en particular, tienen la gran oportunidad de reindustrializarse de forma sostenible gracias a la transición energética, y explicó que “el sol y el viento, principalmente, nos dan la gran ventaja competitiva para producir en origen una energía mucho más barata que en el resto de Europa, pero ello debe venir acompañada de un desarrollo de red que permita el consumo en las proximidades de la generación”. Así, Larrasa puso en valor el rol de Andalucía como polo de atracción de inversiones industriales. “Podemos exportar energía, pero lo más importante para Andalucía es importar industria sostenible que nos permita un gran desarrollo socieconómico”, reclamó.
Por su parte, Juan Carlos Campo destacó que la planificación eléctrica hasta 2030 sitúa a Asturias como un polo clave para la transformación industrial y la descarbonización. En este sentido, subrayó que el refuerzo de las infraestructuras eléctricas, especialmente el cierre del anillo central de 400 kV, será determinante para garantizar el suministro, integrar energías renovables y facilitar nuevas inversiones industriales vinculadas al hidrógeno verde, la siderurgia descarbonizada, los centros de datos y otras tecnologías de cero emisiones netas. “De este modo, la red eléctrica se consolida como un elemento estratégico para la competitividad y el futuro industrial sostenible de la región”, comentó.
La mesa redonda, La respuesta es más industria, analizó los desafíos para recuperar la actividad industrial y reforzar la competitividad europea en un contexto de creciente presión internacional. Moderados por Fernando Soto, ex director general de AEGE, participaron Esther Alonso, directora general de Transición Energética en Atlantic Copper; Fernando de Juan, head of Origination Iberia en Axpo; y Alberto Fuentes, director general de Operaciones de Ferroglobe.
Esther Alonso abrió el debate asegurando que “la política energética y la política industrial ya son la misma política: asegurar electricidad competitiva es la base real de la autonomía estratégica europea”. Sobre esa idea, Fernando de Juan profundizó en el papel de la flexibilidad de la demanda como el activo más infravalorado del sistema eléctrico español. “En Axpo lo estamos demostrando: nuestros clientes industriales ya están reduciendo hasta un 20-30% de su factura eléctrica simplemente activando recursos que hoy tienen infrautilizados. Nuestro trabajo es encontrar ese valor y ponerlo a trabajar para ellos”, señaló. En esa misma línea, ampliando el foco hacia los retos globales que afronta la industria europea, Alberto Fuentes defendió que “la implementación de medidas eficaces de protección para la industria europea ya no es una opción, sino una necesidad estratégica. Debemos actuar frente a la competencia desleal para proteger nuestras capacidades productivas, garantizar cadenas de suministro resilientes y asegurar el abastecimiento de materiales críticos”.
La era de las baterías
El papel del almacenamiento energético protagonizó otro de los debates de la jornada. Ignacio Urbasos, coordinador de la Secretaría Técnica en el Club Español de la Energía, moderó la mesa La era de las baterías con las intervenciones de Luis Manuel Santos, presidente de Batteryplat; Javier de la Fuente, head of Flexibility and Physical Services for Statkraft Iberia; y Eloisa Allona, VP Customer Origination Iberia de Zelestra.
En su intervención, Luis Manuel Santos reclamó un reglamento sobre condiciones técnicas y garantías de seguridad para instalaciones de almacenamiento de energía basadas en baterías de iones de litio, “que incorpore instrucciones técnicas complementarias y normas de obligado cumplimiento”, y concretó que el artículo 12 del Reglamento europeo 1542/23 crea una ambigüedad al no especificar las normas concretas cuyas especificaciones y ensayos deben cumplir las baterías. A continuación, Javier de la Fuente, explicó que, en un contexto de creciente volatilidad del sistema eléctrico, las baterías están llamadas a desempeñar un papel clave para transformar la generación renovable en un suministro gestionable y adaptado a las necesidades de la industria. “En particular -concretó- permiten optimizar el valor de los contratos solares, ajustando su perfil a la demanda real de los clientes industriales y contribuyendo a reducir tanto la exposición al mercado como los costes asociados al funcionamiento del sistema”. Y para Eloisa Allona, el almacenamiento con baterías y los PPAs híbridos están redefiniendo la forma en que los consumidores industriales acceden a la energía renovable: más flexible, más predecible y mejor integrada en el sistema eléctrico. “En Zelestra acompañamos a nuestros clientes en este camino, compartiendo visión y experiencia para transformar esta evolución en oportunidades reales construidas juntos”, puntualizó.
Seguidamente, José Pablo Chaves, investigador del IIT Comillas, presentó el estudio Metodología para el traspaso del coste de las restricciones técnicas a los peajes. Chaves comentó durante su ponencia que la asignación de los costes de los servicios de ajuste en España debe cambiarse para alinearse con las nuevas directrices y prácticas europeas. “La asignación actual tiene un impacto negativo en la competitividad industrial española”, dijo Chaves.
Redes eléctricas para impulsar la electrificación
Marta Castro, directora general de Regulación de Aelēc, y Joaquín Coronado, presidente de Build to Zero, hablaron sobre Soluciones para el acceso a las redes, moderados por Cristina Riestra, directora de Industria, Energía, Medio Ambiente y Clima de CEOE.
Según Marta Castro, España no se juega únicamente más megavatios de red; se juega su competitividad industrial. “Facilitar y agilizar el acceso y conexión de nueva demanda significa atraer inversión, acelerar la electrificación y reforzar el crecimiento económico en un momento clave para la industria. Por eso, resulta imprescindible eliminar las trabas que dificultan ese proceso. La operación reforzada no puede convertirse en un peaje a la electrificación ni en una barrera para nuevos proyectos industriales. La regulación debe incentivar la demanda eléctrica, no penalizarla”, aseguró la directora general de Regulación de Aelēc. Por su parte, Joaquín Coronado, manifestó que “el problema de la electrificación de la industria es de acceso a la red y de precio de la electricidad”. La solución al acceso pasa, a corto plazo, por las conexiones flexibles. “La industria -matizó el presidente de Build to Zero- debe organizarse para que no se sigan sumando costes, por ejemplo, el mecanismo de capacidad, si no se garantiza que el impacto neto sobre el precio es cero o negativo”.
El Foro Energía AEGE 2026 concluyó con un amplio consenso sobre la necesidad de reforzar la competitividad industrial mediante una energía asequible, una mayor electrificación de la economía y el desarrollo de infraestructuras que permitan aprovechar el potencial energético de España como motor de reindustrialización.
La cita anual de la industria electrointensiva reúne en Madrid a más de 200 asistentes






