Durante los nueve primeros meses de 2025, el mercado europeo muestra una ligera mejora respecto al inicio del año, aunque la recuperación sigue siendo desigual entre países. El informe titulado ‘Evolución del mercado de la construcción 2025-2026’, de Apliqa, revela que la contracción acumulada entre 2023 y 2024, originada por el aumento de costes, la subida de tipos de interés y la debilidad del mercado inmobiliario, ha dado paso a una etapa de estabilización, con algunos indicadores adelantados apuntando a un cambio de tendencia moderado.
El consenso actual prevé que el sector de la construcción cierre 2025 con un crecimiento cercano al 2% en Europa, confirmando una recuperación más lenta de lo esperado, pero sostenida. La inversión pública sigue siendo un factor clave, mientras que la actividad residencial continúa limitada por los elevados costes financieros.
Por países, Francia mantiene su estabilización, Italia avanza con lentitud y Alemania continúa lastrada por la debilidad estructural de su mercado interno y la baja demanda industrial. En el norte de Europa, la actividad sigue contenida, sin señales de reactivación clara antes de 2026.
España, en cambio, consolida su posición como uno de los mercados más resilientes del continente. El sector cerró 2024 con un crecimiento del 1,9% y, a falta del último trimestre, las estimaciones para 2025 sitúan el avance en torno al 2,2%, impulsado por la edificación residencial y la inversión en rehabilitación. A pesar de los riesgos externos, el mercado interior continúa mostrando una resistencia notable.
De cara al cierre del ejercicio, sostiene el estudio de Apliqa, la cuestión clave será comprobar si la debilidad del norte de Europa y la desaceleración industrial terminan afectando al conjunto del continente o si España y el sur de Europa logran mantener un crecimiento sostenido.








