Lingenfelder, en tanto, subrayó las oportunidades de crecimiento que observa en Spence y Cerro Colorado. “Tenemos un potencial increíble para contribuir a la demanda de cobre. He visto que hay un talento increíble, tenemos un equipo apasionado con el que vemos un gran futuro para Pampa Norte”, afirmó.
Sobre su plan de inversiones, Tapia planteó que estos proyectos son fundamentales para enfrentar los desafíos estructurales de la industria. “En Escondida en particular tenemos un programa de inversión por más de US$10.000 millones. Es muy grande, pero representa lo que es la industria hoy, con bajas en las leyes del mineral. Si no hacemos esos proyectos no podremos mantener nuestra producción en torno a un millón de toneladas de cobre por año”, sostuvo.
Desarrollo de talento
Ambos ejecutivos coincidieron en que la transformación tecnológica de la industria exige desarrollar nuevas capacidades. “En Escondida hemos desarrollado el talento interno. Pero también hemos apoyado a gente de fuera de la minería para que tengan formación y se han podido integrar a la industria. Tenemos diferentes programas de entrenamiento para incorporar a mujeres y hombres a la minería, y esto es una oportunidad significativa”, explicó Tapia.
Lingenfelder agregó que esa preparación será clave para responder a las necesidades futuras de la minería. “En Pampa Norte estamos trabajando para adelantarnos a las habilidades que serán necesarias, y las becas precisamente van en esa dirección”, afirmó. La ejecutiva recordó que Spence entregó recientemente más de 300 becas educacionales como parte de sus programas de inversión social en la región.
El mundo necesitará 70% más de cobre hacia 2050






