Las diversas normas regionales para la producción de acero con bajas emisiones deben encontrar puntos en común para permitir el establecimiento de mercados líderes creíbles para el acero, según afirma un instituto de investigación alemán en un estudio comparativo entre las normas chinas y europeas.
La armonización de las normas para el acero con bajas emisiones de carbono es fundamental para las inversiones multimillonarias en la producción de acero respetuoso con el clima, señala el Instituto Wuppertal, un organismo de investigación especializado en temas relacionados con el clima, el medio ambiente y la sostenibilidad social.
Las normas generan demanda al reducir la incertidumbre para los inversores, según Chun Xia-Bauer, Lukas Hermwille y Anna Leipprand, autores del estudio titulado «Acero verde, ¿reglas compartidas?».
Al comparar la Norma Europea de Acero de Bajas Emisiones (LESS) y la norma china «C2F Steel», concluyen que ambas normas son, en gran medida, comparables desde una perspectiva técnica, según ha podido saber Kallanish. Ambas respaldan la transición hacia la producción de acero primario altamente descarbonizado y la producción de acero a partir de chatarra, impulsada por energías renovables. Sin embargo, persisten diferencias significativas en los límites de sus sistemas, razón por la cual es improbable que se logre una interoperabilidad técnica completa a corto plazo, escriben los autores.
Un siguiente paso realista sería establecer herramientas de mapeo y conversión que ayuden a las empresas, los compradores y los responsables políticos a comprender cómo se interpretarían los productos clasificados bajo un estándar bajo el otro, sugieren.





