La situación en la industria siderúrgica de la UE apunta a perspectivas mixtas. Por un lado, la demanda de acero se está recuperando tras tres años consecutivos de descenso. El consumo aparente de acero en la UE aumentó un 4,4 % interanual, hasta alcanzar los 134,4 millones de toneladas en 2025. Por otro lado, la producción nacional de acero cayó un 2,9 % interanual, hasta los 125,8 millones de toneladas, el nivel más bajo registrado en la historia. Esto supone casi 60 millones de toneladas menos que el nivel anterior a la crisis financiera de 2008. Estas cifras se citan en un informe de la Asociación Europea del Acero (EUROFER).
Según EUROFER, las importaciones de productos siderúrgicos semielaborados y acabados aumentaron un 14 % interanual, alcanzando una cuota récord de alrededor del 30 % del consumo de acero en la UE. Esto ha impulsado el fortalecimiento de la protección del mercado siderúrgico europeo frente a las importaciones.
La industria siderúrgica de la UE genera aproximadamente 152.000 millones de euros en valor añadido bruto y suministra materiales esenciales para la construcción, la fabricación de automóviles, las infraestructuras energéticas, la defensa y las tecnologías limpias.
El informe señala que 293.000 personas trabajan directamente en la industria siderúrgica europea. Otros 2,5 millones de empleos dependen de las cadenas de valor europeas.
Europa necesita acero para la movilidad, la construcción, las infraestructuras energéticas y la defensa; sin embargo, la producción siderúrgica europea se encuentra amenazada. La demanda se está recuperando, pero una proporción cada vez mayor se cubre con importaciones. La UE debe introducir medidas comerciales eficaces, precios de la energía competitivos y condiciones de inversión adecuadas para que el acero necesario para el futuro de Europa se produzca en Europa. «La introducción de nuevas medidas comerciales para el acero antes del 1 de julio es el primer paso para recuperar los 34 millones de toneladas de consumo de acero perdidas desde 2018», declaró Axel Eggert, director general de EUROFER.
Las conclusiones destacan la importancia de implementar el Plan de Acción de la UE para el Acero y los Metales con el fin de fortalecer la competitividad, apoyar la descarbonización industrial y garantizar que Europa mantenga la capacidad de producción de acero necesaria para su seguridad económica, resiliencia y transición ecológica.






