El mercado de chatarra de la UE en 2025 siguió bajo la influencia de la debilidad del mercado siderúrgico, pero mostró signos de estabilización tras el descenso del año anterior. El factor clave siguió siendo la transición ecológica, que moldea la demanda de chatarra a largo plazo, pero que aún no ha compensado el descenso cíclico de la producción de acero.
Oferta y consumo
Según las estimaciones del consumo específico de chatarra, la demanda en 2025 disminuyó un 2,6 % interanual, hasta aproximadamente 74,7 millones de toneladas, lo que refleja el descenso de la producción de acero en la UE a 126,2 millones de toneladas (-2,6 % interanual). Al mismo tiempo, la recogida de chatarra disminuyó en menor medida: un 1,6 % interanual, hasta los 86,2 millones de toneladas.
Por lo tanto, persistió el desajuste entre la oferta y la demanda, lo que impulsó la actividad exportadora. La principal razón del descenso de la demanda siguió siendo la insuficiente utilización de los hornos de arco eléctrico. Con una capacidad actual de hornos de arco eléctrico de unos 78 millones de toneladas, su utilización se mantiene por debajo de su potencial, lo que frena el consumo interno de chatarra.
Precios de las materias primas
El precio medio de la chatarra E3 en la UE en 2025 fue de 303,8 €/t, un descenso del 10,8 % con respecto a 2024. Este descenso refleja la débil demanda de las siderúrgicas y la escasa actividad en los principales sectores consumidores de acero. Al mismo tiempo, los precios se mantienen significativamente más altos que los niveles de 2016-2020, lo que confirma el papel estratégico de la chatarra en el contexto de la descarbonización.
Exportaciones e importaciones
En 2025, las exportaciones de chatarra de la UE a terceros países totalizaron 16,31 millones de toneladas, un aumento del 4,4 % interanual. La cifra se recuperó tras una fuerte caída del 16,6 % en 2024, pero se mantiene en niveles significativamente inferiores.
Turquía sigue siendo el principal destino, importando 10,78 millones de toneladas de chatarra (+2,2 % interanual) y representando más del 65 % del total de las exportaciones de la UE. Egipto mostró el mayor crecimiento entre los principales compradores, con un aumento del 11,6 % hasta alcanzar 1,83 millones de toneladas, consolidando su posición como tercer mayor importador.
Al mismo tiempo, India redujo sus importaciones a 1,02 millones de toneladas (-6,7% interanual), casi la mitad del volumen de 2023. Pakistán también recortó sus compras un 10,5%, hasta las 585.000 toneladas, lo que refleja la débil demanda en el sur de Asia.
Entre los países exportadores, los Países Bajos lideran con 3,67 millones de toneladas (+50,7% interanual), convirtiéndose en el principal motor de la redistribución de los flujos comerciales. Les siguen Bélgica (2,59 millones de toneladas; +5,1% interanual), Alemania (1,23 millones de toneladas; +10,5% interanual) y Polonia (1,2 millones de toneladas; -8,6% interanual).
Las importaciones de chatarra a la UE en 2025 aumentaron un 1,2% interanual, hasta los 4,8 millones de toneladas, manteniendo la posición de la región como exportador neto con exportaciones netas de aproximadamente 11,7 millones de toneladas.
Perspectivas
A corto plazo, el mercado seguirá dependiendo de las tendencias en la producción de acero. Al mismo tiempo, a medio y largo plazo, la demanda de chatarra en la UE crecerá a la par de la expansión de la capacidad de los hornos de arco eléctrico y la implementación de políticas climáticas. Esto reducirá gradualmente el potencial exportador de la región e intensificará la competencia por materias primas de alta calidad.








