Veolia quiere ser un nombre relevante en España más allá de la industria del agua. La firma gala ha optado este año por integrar Agbar y la gran mayoría de filiales en el país y en esta transformación tiene en marcha una hoja de ruta con la que aspira a superar los 3.600 millones de ingresos para 2030. En este camino, el grupo se ha dotado de un presupuesto inversor para el próximo lustro de 1.000 millones de euros, con foco en diversificar su negocio más allá del agua en industrias como la energía, la gestión de residuos y el reciclaje.
El director de Veolia en España, Daniel Tugues, desgranó recientemente la expansión que la firma gala pretende acometer en el país. “Vemos oportunidades en valorización de residuos y reciclaje”, explicó. Aunque declinó dar el detalle –dijo que está abierto a la evolución de la industria- sí recordó la inversión del último lustro. “Fue 60% agua, 25% energía y 15% en crecimiento inorgánico”, añadió.
Con esta estrategia, la cotizada apuesta por avanzar con su división energética en campos como la industria o el sector público y elevar su presencia en la valorización de residuos con el cálculo de que habrá que construir hasta 15 nuevas plantas de reciclaje en España para cumplir con los estándares continentales.
Pese a la diversificación emprendida, Veolia vislumbra todavía crecimiento en el negocio del agua, para el que espera un incremento de las tarifas en los próximos años con tal de ponerse en los niveles de inversión comparables con Europa. “La renovación de los activos es inferior al envejecimiento de las infraestructuras”, comparó. Más aún con el impacto del cambio climático en el país, que conllevará inversiones como las prometidas en Cataluña para hacer frente a la sequía.
En esta línea, el grupo asegura que su inversión para hacer frente a la falta de agua en la región estará lista este año. Aquí se recogen la ampliación de la planta potabilizadora del río Besòs o la mejora de la planta de tratamiento en Sant Feliu de Llobregat (Barcelona). Queda por ver la luz la infraestructura pública para regenerar el agua del río Llobregat y del río Besòs, dependiente de los presupuestos.
Las vías de crecimiento de Veolia
Buena parte del crecimiento de la organización dependerá, por otro lado, de los concursos y licitaciones ganados en los próximos meses. Aquí sobresale el contrato de hasta 1.078 millones de euros para surtir a ocho municipios del Área Metropolitana de Barcelona (Cervelló, Corbera de Llobregat, la Palma de Cervelló, Molins de Rei, Ripollet, Sant Andreu de la Barca, Sant Cugat del Vallès y Tiana) que debería fallarse en julio o septiembre. Está en la carrera con otras cinco propuestas: Sacyr; una alianza entre Aqualia y Aguas de Valencia; la portuguesa Indaqua; la francesa Saur; y una UTE integrada por Facsa, GS Inima y Calaf Constructora. “Es el concurso”, admitió Tugues, que aseguró no tener información sobre el posible devenir de la decisión.
Detrás de la licitación catalana aparecía el contrato de agua de Lanzarote, que tiene visos de retrasarse al año que viene después de que el Consorcio del Agua de Lanzarote —el organismo público que agrupa al Cabildo y a los siete ayuntamientos de la isla— interviniera la concesión, hasta el momento en manos de Canal de Isabel II, y resolviera anticipadamente el contrato debido a los constantes problemas de suministro. Hasta después de las elecciones municipales de 2027 no está previsto que se reactive el proyecto. Para esta campaña sí se espera la adjudicación del centro de tratamiento de residuos de Las Lomas, en Valdemingómez (Madrid), por alrededor de 100 millones.
En el primer semestre del año, Veolia renovó contratos como el de saneamiento de Valls (Cataluña) o los de Zumarraga y Urretxu (País Vasco) y ganó licitaciones como la del alcantarillado de San Sebastián, la energía térmica de Vitoria o el suministro de agua de Pinoso (Alicante). “Estamos en unos niveles de mantenimiento de la cartera”, cifró Tugues.
La organización no renuncia al crecimiento inorgánico y aunque se descarta de las grandes operaciones del sector –como la venta de Indaqua- sí se posiciona para compras “de tamaño intermedio”, dice el dirigente. “Hasta ahora eran inversiones muy de nicho y ahora será una operación de tamaño medio, esperamos tener algo para final de año o principios del año que viene“, emplazó. El foco: regiones del país en las que tengan escasa presencia o que le supongan incorporar una cartera de clientes interesante.
En el primer trimestre de la campaña 2026, Veolia registró en España unos ingresos de 771 millones de euros, una subida del 3,2% frente al año anterior. El pasado ejercicio, su cifra de negocio en el país fue de 2.845 millones de euros. La firma está participada al 5,011% por CriteriaCaixa, que tiene a un representante en el consejo de administración: la exministra socialista Elena Salgado.





