La T33-10S es una máquina multiuso equipada con enganche rápido porta implementos, para poder trabajar de forma ágil y eficaz con las distintas herramientas de trabajo que equipa: cazo para material ligero para virutas de madera, plásticos, papel y cartón; cazo con prensa hidráulica para el manejo de desechos de poda y pallets, así como horquillas para la carga y descarga de pallets y camiones.
“La rapidez de movimiento de la máquina, su maniobrabilidad en sitios estrechos, la comodidad para la conducción y una espaciosa cabina”, son algunas de las ventajas que destaca de dicha máquina Salvador Cebollada, Director Gerente de Grupo Reciclarte, empresa que decidió apostar por adquirir, el pasado año, la manipuladora telescópica de Liebherr.
El diseño de la T33-10S garantiza una visibilidad óptima hacia la carga, de manera que consigue la máxima productividad sin comprometer nunca la seguridad. “La dirección orientable, el asiento ajustable y un sistema de manejo y cambio inteligentes, favorecen la ergonomía y proporcionan el confort necesario, para mantener los niveles de productividad y seguridad que exigimos”, asegura Cebollada.
Liebherr apuesta, para su nueva generación de manipuladoras telescópicas, por los motores diésel Deutz, optimizados en cuanto a rendimiento y consumo de combustible, con capacidades de 3,6 litros y 74 o 100 kW, o bien 4,1 litros con 115 kW. En concreto, Grupo Reciclarte estima un consumo para la T33-10S de cerca de 40 litros diarios, es decir, 5 litros/hora aproximadamente, en turnos de trabajo de 8 horas diarias.
En definitiva, la polivalente manipuladora telescópica T33-10S, junto con sus herramientas, permite operar con todos los tipos de residuos tratados en la planta de Grupo Reciclarte de Zaragoza. Los materiales que allí se procesan son, fundamentalmente: chatarra, madera, neumáticos, residuos industriales (plásticos y papel) y diversos metales no férricos, entre otros.








