Tubos Reunidos ha formalizado el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) ante la Autoridad Laboral, con 285 trabajadores que dejarán la empresa, frente a las 301 salidas inicialmente previstas, han informado fuentes de la dirección y de los sindicatos citadas por Efe. El ERE se ha presentado sin acuerdo sindical.
En el documento presentado cambian algunas cifras de las operarios afectados y se mejoran las condiciones para los eventuales. La empresa quería conseguir 301 salidas –274 en la planta de Amurrio y 27 en la de Trapagaran–, y, según la dirección, había llegado a esa cifra con trabajadores que han pedido adscribirse voluntariamente a la oferta para abandonar la empresa, después de que no se lograra un acuerdo con los sindicatos en el periodo de consultas. Los sindicatos han cuestionado la voluntariedad de estas bajas.
Finalmente, serán 285 salidas, de las que 80 serán contratos eventuales (71 en Amurrio y nueve en Trapagaran) y 205 personas «adscritas de manera voluntaria» (152 en Amurrio y 53 en Trapagaran).
Traslados de Amurrio a Trapagaran
Como «los voluntarios» en Trapagaran son superiores a las salidas previstas –27– la empresa ha ofrecido traslados de Amurrio a Trapagaran, en lo que será un retorno.
En el 2019, con un conflicto laboral en Trapagaran y el cierre de la acería de Sestao, trabajadores de Bizkaia fueron trasladados a Amurrio. Ahora, se supone que estos operarios que se fueron en su día querrán acogerse a esta oferta de retorno, con lo que aumentaría el número de personas que dejan la planta alavesa y en la vizcaina las salidas se limitarán a las 27 iniciales.
Otra de las novedades, según la dirección, es que «se han mejorado las condiciones de salida» ofrecidas a los 80 eventuales afectados. Percibirán una indemnización equivalente a 33 días de salario por año de servicio, con un tope de 24 mensualidades.
Las condiciones de salida para los fijos son las mismas ya conocidas, aunque la dirección ha recordado que se aplicarán siempre que la persona despedida no impugne su despido, no exista una sentencia colectiva que califique como nulo o improcedente el presente ERE y que consiga un acuerdo de refinanciación con sus acreedores que permita intentar conseguir su viabilidad, «la cual se haya en estos momentos seriamente comprometida», dice en su escrito.
Las salidas serán escalonadas, hasta el 30 de junio del 2027
Los eventuales saldrán de las empresa el 31 de marzo, es decir, dentro de una semana. El resto de los despidos se producirá entre el 31 de marzo de 2026 y el 30 de junio de 2027, conforme a las necesidades productivas de la empresa y con un preaviso de quince días. Además, la empresa ha suscrito un «plan de recolocación externa». La empresa ha notificado el expediente final al comité y a la autoridad laboral, como dice la ley, que emitirá un informe.
La mayoría del comité de Amurrio, –los sindicatos ELA, LAB y ESK– mantiene convocada una huelga indefinida desde el 16 de marzo en contra de este ERE.
Estos sindicatos ya han anunciado que, una vez presentado oficialmente, lo impugnarán ante los tribunales, un recurso que no paralizaría las salidas. El siguiente paso de la empresa será intentar refinanciar la deuda de 263 millones de euros, de los que aproximadamente la mitad son con la SEPI, que otorgó tras el covid un préstamo de 112 millones de euros que Tubos Reunidos no ha devuelto. Además, la empresa ha anunciado que antes de acabar este mes de marzo presentará las cuentas finales del ejercicio pasado.
La mayoría del comité de Amurrio mantiene convocada una huelga indefinida desde el 16 de marzo en contra de este ERE









