El gigante industrial alemán thyssenkrupp se enfrentó a fuertes ventas en los mercados debido a sus débiles perspectivas para el ejercicio 2026. La compañía declaró que podría registrar una pérdida neta de hasta 800 millones de euros en 2026, debido a las provisiones relacionadas con la reestructuración planificada de su división de acero. Tras estas perspectivas, las acciones de thyssenkrupp cayeron hasta un 13% durante la jornada.
La dirección de la compañía declaró que están en curso las negociaciones con Jindal Steel International, con sede en India, para la venta de thyssenkrupp Steel Europe (TKSE), que se encuentra en el centro de las pérdidas previstas. Se señaló que se podría considerar una oferta vinculante una vez finalizado el proceso de diligencia debida, mientras que el director ejecutivo de thyssenkrupp, Miguel López, describió un posible acuerdo con Jindal como una “colocación perfecta”. López añadió que también existe un plan alternativo en caso de que la transacción no se materialice, pero indicó que los detalles se divulgarán oportunamente. Thyssenkrupp lleva tiempo intentando desinvertir en TKSE, el mayor productor de acero de Alemania. Sin embargo, los intentos de venta anteriores han fracasado, en gran medida debido a los 2.500 millones de euros en pasivos por pensiones vinculados al negocio. El valor contable actual de TKSE asciende a 2.400 millones de euros.
La compañía también anunció que la intensa competencia asiática, los aranceles estadounidenses y las débiles perspectivas económicas europeas llevaron a TKSE a registrar un deterioro de 600 millones de euros en el último ejercicio. Estas condiciones adversas también han afectado a otros segmentos de negocio de Thyssenkrupp.
En vista del complejo entorno de mercado, la compañía prevé que el flujo de caja libre antes de fusiones y adquisiciones (una métrica clave muy vigilada por los inversores) se sitúe entre -300 y -600 millones de euros en 2026. Esto representa un deterioro significativo en comparación con el flujo de caja libre positivo de 363 millones de euros registrado en 2025, que marcó el tercer año consecutivo de flujo de caja positivo para la compañía.
Mientras tanto, se prevé que el beneficio operativo ajustado para 2026 se sitúe entre 500 y 900 millones de euros, por debajo de la expectativa de mercado de 918 millones de euros reflejada en una encuesta de analistas elaborada por la compañía.
Tras la reciente salida a bolsa de una participación minoritaria en su unidad de buques de guerra TKMS, thyssenkrupp continúa evaluando la posible venta de acciones en todos los segmentos de negocio de su cartera. A pesar del difícil panorama financiero, la compañía planea mantener su dividendo al nivel de 2024, proponiendo un dividendo de 0,15 euros por acción para 2025.








