La cadena de valor europea de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) ha instado a la Comisión Europea a mantener el procedimiento de “lista verde” para los traslados intracomunitarios de residuos electrónicos no peligrosos destinados a operaciones de valorización, una vez entre en aplicación el nuevo Reglamento sobre Traslados de Residuos (UE) 2024/1157.
Las organizaciones firmantes consideran que esta medida resulta esencial para garantizar el funcionamiento del mercado único de materias primas secundarias y evitar obstáculos a las cadenas de valor de la economía circular, especialmente en sectores estratégicos vinculados a la digitalización, las tecnologías limpias y la industria.
La “lista verde” para los traslados de residuos electrónicos no peligrosos
La petición se centra en que los residuos electrónicos no peligrosos destinados a valorización dentro de la Unión Europea continúen beneficiándose del procedimiento simplificado de lista verde más allá del 1 de enero de 2027.
Según el sector, este sistema permite mantener la trazabilidad y las garantías ambientales al tiempo que facilita el transporte de materiales hacia las instalaciones especializadas más adecuadas para su reciclaje, remanufactura o recuperación de materias primas críticas.
El nuevo Reglamento sobre Traslados de Residuos preocupa al sector
Las organizaciones advierten de que la aplicación generalizada del procedimiento de Consentimiento Fundamentado Previo (PIC) a los traslados intracomunitarios de residuos electrónicos podría incrementar significativamente los costes, los plazos administrativos y las cargas burocráticas.
A su juicio, este procedimiento resulta adecuado para los residuos peligrosos o de mayor riesgo, pero consideran que aplicarlo también a los residuos electrónicos no peligrosos dificultaría innecesariamente el movimiento de materiales que ya se gestionan mediante sistemas plenamente trazables y ambientalmente seguros.
La economía circular europea depende de un mercado eficiente de materias primas secundarias
Las entidades firmantes sostienen que restringir el transporte intracomunitario de estos residuos sería incompatible con los objetivos europeos de reforzar el reciclaje, la recuperación de materias primas críticas y la autonomía estratégica de la Unión Europea.
En este sentido, recuerdan que los residuos electrónicos no peligrosos constituyen una fuente esencial de materiales para las cadenas industriales europeas y que mantener el procedimiento de lista verde permitirá favorecer la inversión en capacidades de reciclaje y remanufactura, preservar la competitividad de la industria y concentrar los esfuerzos de control sobre los traslados ilegales, peligrosos o de mayor riesgo.





