Por tanto, a partir del próximo jueves se retomarán las condiciones del estado de alarma decretado el 14 de marzo, con lo que los sectores no esenciales (industria y construcción, fundamentalmente) podrán reanudar su actividad, parada desde el 26 de marzo. Si no hay cambios hasta su comparecencia en el Congreso y efectivamente se pone fin a la hibernación económica, terminará también el periodo de cobro del permiso retribuido recuperable, dispuesto para evitar engrosar aún más las cifras del paro). Con todo, el Ejecutivo no descarta dar marcha atrás si tiene lugar un eventual repunte de la enfermedad.
En cualquier caso, lo normal es que las obras no se reanuden hasta el martes 14 de abril, pues el día posterior al final de la Semana Santa es festivo por convenio en el sector de la construcción. Dado el carácter «recuperable» del permiso retribuido otorgado a los trabajadores, las empresas afectadas deberán organizarse para recuperar las horas perdidas ampliando turnos o trabajando en fines de semana y festivos.
Respecto a la movilidad, el Ejecutivo prepara una guía de actuación con las medidas de higiene y de protección que los trabajadores que retornen a sus puestos deberán adoptar, que serán compatibles con la reactivación de la productividad. También se mantendrán las restricciones de movilidad para los ciudadanos, salvo para los que acudan a su trabajo, se desplacen a aprovisionarse de productos básicos o acudan a algún centro médico. Colegios y universidades seguirán cerrados.
El presidente no quiso aclarar si se obligará a toda la población a usar mascarillas en sus desplazamientos. Solo señaló que se va a garantizar la provisión de este material, así como de geles desinfectados, y controlará que no se vendan a precios abusivos.





