Desde La Unión de Empresas Siderúrgicas (UNESID) seguimos con preocupación la evolución de la situación internacional y su impacto en los mercados energéticos. En los últimos días se ha producido un nuevo repunte de los costes de la energía en Europa: el precio del gas en el mercado de referencia TTF se situó ayer en torno a 55 €/MWh, mientras que el precio de la electricidad en España se ha movido en niveles cercanos a 120 €/MWh, reflejando la elevada volatilidad que está generando el actual contexto geopolítico. Esta evolución es especialmente preocupante para sectores electrointensivos como la siderurgia, donde la energía constituye uno de los principales factores de coste y un elemento clave para la competitividad industrial.
En este contexto, confiamos en que en el Consejo Europeo de los próximos 19 y 20 de marzo se adopten medidas que contribuyan a paliar el impacto de los elevados precios de la energía sobre la industria europea. Del mismo modo, esperamos que el Gobierno de España envíe señales claras y positivas al sector industrial mediante la adopción de medidas estructurales que permitan garantizar a la industria intensiva en energía un acceso estable a suministros energéticos a costes competitivos, en línea con lo que están haciendo otros países de nuestro entorno.
Asimismo, deseamos que la actual escalada de tensiones internacionales tenga la menor duración posible y que se preserve el normal funcionamiento de las rutas comerciales internacionales, en particular el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte de energía y materias primas. Cualquier interrupción prolongada podría generar disrupciones en las cadenas de suministro globales, con potencial impacto en el conjunto de la cadena de valor industrial, incluida la industria del acero.
Carola Hermoso, directora general de UNESID
La UE busca aliviar la presión sobre la industria debido a los altos precios de la energía








