La factura por el consumo de energía eléctrica para un electrointensivo en España es 2,1 veces el coste de la energía en Francia y 1,2 veces el coste en Alemania, o lo que es lo mismo, un 113% más caro que en Francia, y un 17% más caro que en Alemania, según los últimos datos facilitados por AEGE.
Es de destacar que la gran industria de Francia adquiere un 62% de su electricidad con contratos más competitivos que el precio de sus mercados eléctricos a través de la tarifa Arenh, a 42 €/MWh.
Los consumidores electrointensivos en España hacen frente a unos costes por los servicios de ajuste del sistema que no son considerados en Francia y Alemania. Esto amplía la brecha competitiva en más de 18 €/MWh.
Las compensaciones por CO2 indirecto que obtienen las industrias electrointensivas en Alemania son sustancialmente superiores a las que recibe la industria nacional, que están limitadas por la indisponibilidad presupuestaria. Concretamente, en Alemania y Francia acceden a compensaciones por encima de las de nuestro país por un total de 26 y 15 €/MWh superiores respectivamente.









