La Comisión Europea anunció ayer martes una actualización de sus medidas de salvaguardia de 2018 para proteger a la industria del acero europeo, aplicando aranceles del 50% a las importaciones desde países terceros a partir de una determinada cuota, que se ha fijado en los niveles de importaciones del año 2013, 18,3 millones de toneladas, cuando el Ejecutivo comunitario identifica el inicio del problema de sobrecapacidad global de acero.
Las medidas, que buscan sustituir las salvaguardias que se adoptaron en 2018 y que caducan en junio de 2026, representan un endurecimiento muy significativo respecto a la situación actual. La cuota que propone la Comisión Europea representa una reducción del 47% de los niveles de importación que están actualmente en vigor, además de aumentar del 25% al 50% el nivel de arancel que se aplicará a los productos que superen esa cuota. “Un sector siderúrgico fuerte y descarbonizado es vital para la competitividad, la seguridad económica y la autonomía estratégica de la Unión Europea. El exceso de capacidad mundial está perjudicando a nuestra industria”, señala Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, en un comunicado.
La Comisión Europea iguala los aranceles aplicados por Trump, lo que Bruselas considera que ayuda a “aislar” el problema de la sobrecapacidad, lanzando el mensaje a Washington de que la UE se toma igual de en serio que ellos esta cuestión. “Este es un paso importante para negociar con EEUU”, admiten las fuentes comunitarias. “Estamos proponiendo esta regulación porque tenemos un problema de sobrecapacidad, pero también pensamos que nos va a dar una base para negociar con EEUU para tomar medidas conjuntas y también para hablar de la relación bilateral en materia de acero, y con suerte, encontrar un mejor trato que el 50% actual”, añaden.
La Comisión Europea iguala los aranceles aplicados por Trump, lo que Bruselas cree que ayuda a “aislar” el problema de la sobrecapacidad
Para cumplir con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Bruselas va a notificar a la institución su intención de modificar los aranceles sobre el acero extranjero, lo que permitirá abrir un proceso de negociación con los principales importadores de este material a la Unión Europea. “Vamos a hablar con todos los socios, especialmente aquellos con los que compartimos la preocupación por el problema de la sobrecapacidad. Queremos encontrar juntos soluciones estructurales a esta cuestión”, ha defendido una fuente comunitaria, aunque ha descartado excepciones más allá de para los países que forman parte del Espacio Económico Europeo y para Ucrania.
Los socios “tienen que entender que no tenemos otra opción que limitar los volúmenes totales de importaciones que entran en la UE”, añaden las fuentes, que señalan que por el momento no se han establecido asignaciones por país, es decir, un reparto de la cuota de esos 18,3 millones de toneladas entre todos los importadores. Las fuentes señalan que cuando se decidan las cuotas la UE sí tendrá en cuenta el compromiso de los distintos productores con las medidas que ayuden a reducir la sobrecapacidad de acero. En otras palabras: los europeos premiarán y dejarán importar más material desde aquellos países productores que participen en iniciativas globales para reducir la producción de acero. “No estamos cerrando nuestro mercado”, ha defendido Maros Sefcovic, comisario de Comercio, durante una rueda de prensa celebrada ayer mismo. “Lo que estamos haciendo es reducir las importaciones que llegan sin pagar aranceles, porque es la medida necesaria para proteger a la industria en un momento en el que necesitamos más seguridad económica”, ha añadido el eslovaco, que ha recordado sectores como la maquinaria, la defensa o el automovilístico que dependen en gran medida del mantenimiento de una industria acerera europea.
Las fuentes saben que China, principal productor de acero, va a criticar duramente el movimiento de la Comisión. “Hemos estado discutiendo esta cuestión de los excesos de capacidad (con Pekín) durante mucho tiempo. Desafortunadamente no en el Foro Global de Excesos de Capacidad de Acero porque China decidió retirarse”, señalan las fuentes, lanzando un dardo a las autoridades chinas. “Para ser muy honestos, por el momento, a pesar de lo que han estado diciendo las autoridades chinas no vemos que este problema de los excesos de capacidad esté desapareciendo. Al contrario, vemos que está empeorando y ciertamente la República Popular China es la principal responsable de esta situación de exceso de capacidad”, añaden.









