Bruselas aún contempla medidas de salvaguardia para proteger su mercado de acero

27 marzo 2018
La guerra del acero y el aluminio no ha terminado. Nada más lejos, pese a la tregua de un mes -hasta mayo- dada por la Administración Trump a Europa al tiempo que cargaba contra China. La Comisión Europea (CE) dijo ayer que no descarta aplicar medidas de salvaguardia para proteger su mercado de acero de desviaciones comerciales tras la entrada en vigor de los nuevos aranceles de Estados Unidos, y ha abierto una investigación para vigilar las importaciones de dichos productos.
Se trata de un procedimiento que ya había previsto el Ejecutivo comunitario durante la preparación de su respuesta a los aranceles a las importaciones de acero y aluminio impuestos por Estados Unidos y que entraron en vigor el pasado viernes, tras unas semanas de gran tensión entre las grandes potencias.
Su objetivo es vigilar 26 categorías de productos de acero que, debido a estas restricciones comerciales, podrían entrar en el mercado europeo pese a que inicialmente estaban destinados al país norteamericano, explicó la Comisión Europea. La investigación «cubre productos de cualquier origen y su apertura no prejuzga el resultado de la misma», señaló Bruselas.
El procedimiento se extenderá previsiblemente durante unos nueve meses y puede resultar en «la imposición de aranceles o cuotas que protegerían a los productores europeos de importaciones excesivas, si esto resulta ser necesario». «Si las medidas provisionales fueran necesarias, pueden ser adoptadas en un corto periodo de tiempo», añadió.
El sistema europeo de vigilancia ha recogido «pruebas» de que las importaciones de ciertos productos de acero se han incrementado, una tendencia que «podría ser más fuerte» tras la entrada en vigor la semana pasada de los aranceles estadounidenses, de los que la UE ha quedado temporalmente exenta. Esto podría «distorsionar el mercado y los precios», agregó la CE. Esta medida está recogida entre las herramientas de defensa comercial que la Organización Mundial del Comercio (OMC) permite adoptar.
Tras conseguir la exención temporal de los aranceles sobre el acero y el aluminio, la CE trata ahora de lograr una permanente, para lo cual mantendrá contactos de alto nivel con el Gobierno estadounidense hasta el próximo 1 de mayo, día en el que en principio finaliza la tregua.
Durante la rueda de prensa diaria de la institución, el portavoz comunitario de Comercio, Daniel Rosario, incidió en que el «principal» problema es el exceso de capacidad en este mercado, y que «la UE y EE UU comparten un interés común en abordar este asunto». «Esperamos que la exención sea permanente. Si uno de nuestros socios comerciales tiene cualquier problema que debatir con nosotros, estamos más que deseosos que hacerlo, con EE UU o con cualquier otro socio», dijo.
El portavoz rechazó especular sobre otros asuntos que Estados Unidos quiera poner sobre la mesa -como los aranceles al automóvil- y, preguntado por posibles «demandas» negociadoras por parte de este país, dijo «no estar al tanto de las mismas» y agregó que «esta no es la forma en la que (la CE) está abordando este asunto».
Entretanto, China pidió ayer a la Unión Europea que actúe con cautela antes de utilizar posibles contramedidas restrictivas en el sector del acero en respuesta a los aranceles de Estados Unidos. Entiende que la UE tome decisiones, pero puntualizó que si esas acciones son de alcance mundial y no sólo dirigidas a la economía estadounidense «no serían adecuadas».
COMPARTIR: