La mesa de negociación del convenio del metal en la provincia de Cádiz ha quedado suspendida sin acuerdo tras una maratoniana reunión que ha durado desde la tarde de ayer hasta primera hora de esta mañana, según han informado los sindicatos UGT y CCOO.
Antonio Montoro, responsable de UGT FICA Cádiz, ha explicado que “tras distintas propuestas por ambas partes, no hay ningún acuerdo cerrado” y las negociaciones han quedado “aplazadas a la espera de que nos vuelvan a citar, bien esta tarde o mañana por la mañana”.
Por su parte, Pedro Lloret, de CCOO Industria Cádiz, ha afirmado que se mantienen “firmes” en las reivindicaciones sobre contratos fijos discontinuos, el PPTP, la AIT, la vigencia del convenio y el rechazo a cualquier fórmula que suponga salarios por debajo de las tablas.
Lloret ha añadido que “no se ha podido avanzar” en algunos aspectos, por lo que están “a la espera de que el SERCLA nos convoque de nuevo”.
Mientras tanto, la huelga sigue activa en toda la provincia. La Policía ha cerrado al tráfico la carretera industrial de Cádiz por la presencia de manifestantes, mientras que en Puerto Real hay una concentración de unas 80 personas en los aparcamientos de Alestis.
En El Puerto de Santa María, un piquete de unas 40 personas permanece en el polígono Tecnobahía con actitud pacífica, ralentizando pero sin impedir el acceso a los centros de trabajo.
En San Fernando, ocho personas están situadas entre los accesos y los tornos de entrada a la factoría de Navantia, lo que está ralentizando nuevamente el tráfico
La mayor incidencia se ha registrado en la comarca del Campo de Gibraltar, donde unas 200 personas han cortado la carretera CA-34 a la altura del acceso a la empresa Moeve en La Línea.
Consecuencias
Carnival, la mayor crucerista del mundo, ha tenido que llevarse un buque a Marsella por el retraso en la entrega en los astilleros de Cádiz y amenaza con liquidar el acuerdo a largo plazo. Su salida del astillero gaditano estaba prevista para el ayer miércoles, 25 de junio, algo que no ocurrió finalmente, a causa de que los trabajos se ha ralentizado o paralizado, dependiendo de que manos tuvieran que llevar a cabo esos trabajos. Los empleados de la industria auxiliar se han cruzado de brazos y, por lógica, ante su situación laboral y en defensa de su derechos a la huelga.









