La nueva ley de reciclaje de coches, las marcas tendrán que implicarse mucho más

1 abril 2024

La nueva ley de reciclaje de coches que prepara Europa se encuentra en su recta final. En los próximos meses, los países miembros tendrán que votar su aprobación para que entre en vigor en 2025. Una norma que no ha estado exenta de polémicas, pero que ya se ha encauzado y con un beneficio clave para los clientes, tal como apunta el experto en motor Fran Romero.

El pasado verano, la Unión Europea volvió a hacer de las suyas al presentar un proyecto de ley de reciclaje de coches que puso a las marcas en un serio aprieto al tratar de obligarlas a decidir si enviaban coches al desguace o no. Un controvertidísimo punto al que los fabricantes mostraron su más absoluto porque no disponen de potestad para privar a un cliente de la propiedad del vehículo tras pasar por el servicio oficial.

La obsesión de algunos comisarios europeos, que volvieron a demostrar poco conocimiento por el derecho a la propiedad privada poco tiempo después, les llevó a volver sobre sus propios pasos y, esta vez sí, consultar a las marcas para elaborar la nueva ley UE 2023/0284 que será votada para su aprobación por el Parlamento Europeo en los próximos meses, ya que la intención es que entre en vigor en 2025. Una era en la que los coches eléctricos ya pueblan las carreteras del continente y es necesaria una norma más específica sobre economía circular.

Las marcas garantizarán el reciclado de sus coches viejos

Podrás seguir llevando el coche al taller oficial tranquilamente, porque no serán estos los que determinen si el coche está apto para circular o no. Pero los fabricantes sí estarán obligados a otras cuestiones, y que algunos países ya obligan desde hace tiempo como en los Países Bajos. Las marcas tendrán que acordar contratos con empresas dedicadas a la descontaminación y reciclaje de los coches y asegurarse que sus coches se reciclarán en un elevado porcentaje.

Materiales que después deberán de reutilizar en la producción de coches nuevos, una técnica que algunas marcas como Audi ya vienen haciendo con las lunas de sus coches. Sin embargo, lo que realmente afectará a los clientes, y para bien, es que otra de las obligaciones de las marcas es la de asegurarse de que las piezas en buen estado de los coches siniestrados o enviados al desguace al final de su vida útil, deberán conservarse, especialmente las electrónicas.

Reparaciones más baratas con piezas en buen estado de desguace

Esta es una de las cláusulas que impedirán la exportación de chatarra fuera de la Unión Europea, que no es más que llevar la contaminación de unos países a otros donde algunos vehículos pueden, incluso, ser reparados y puestos de nuevo en circulación. Algo que en la UE no se puede ya que, al dar de baja el vehículo, se da de alta en una base de datos de desguaces, por lo que no se puede volver a matricular. La intención de la UE al conservar las piezas es que las reparaciones sean más baratas para los clientes, y que frente componentes de gran demanda, no tengan que esperar más tiempo del deseado. La norma está muy bien, otra cosa es que este último objetivo de abaratar las piezas sea verdad o no.

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