La Comisión Europea abre hasta el próximo 9 de julio una nueva consulta pública sobre su próxima iniciativa legislativa clave: la Ley de Aceleración de la Descarbonización Industrial, una pieza fundamental del Pacto Industrial Limpio, con el objetivo de reforzar la competitividad y sostenibilidad de la industria europea.
Los sectores industriales intensivos en energía (como acero, cemento, productos químicos o papel) representan cerca del 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE. Para alcanzar la neutralidad climática, es urgente apoyar su transición hacia tecnologías limpias sin poner en riesgo su competitividad frente a países con menores costes energéticos, asegura la Confederación Española de Asociaciones de Fabricantes de Productos de Construcción (Cepco).
La nueva ley busca agilizar, incentivar y proteger la descarbonización industrial a través de tres grandes objetivos:
- Acelerar permisos para proyectos de descarbonización y acceso a energía limpia.
- Impulsar proyectos prioritarios y clústeres industriales, facilitando su financiación y entorno de desarrollo.
- Crear mercados líderes en Europa para productos industriales bajos en carbono, usando compras públicas, etiquetado verde y criterios de sostenibilidad.
Además, la propuesta tiene un fuerte componente social: garantizar empleos de calidad, nuevas habilidades y una transición justa en todos los territorios.
Asimismo, dicha normativa plantea una serie de objetivos específicos:
- Acelerar los procedimientos de autorización para proyectos de descarbonización industrial y acceso a energía (electricidad, hidrógeno, captura y almacenamiento de carbono).
- Identificar y promover proyectos y clústeres prioritarios de descarbonización industrial, incluyendo acceso a financiación y entorno habilitador.
- Crear y proteger mercados líderes europeos para productos industriales de baja emisión de carbono mediante:
- Criterios de sostenibilidad en contrataciones públicas y privadas.
- Etiquetado voluntario para productos como el acero bajo en carbono.
- Incentivos para materias primas limpias (biomasa, reciclaje, captura y uso de carbono).
- Medidas para atraer inversión extranjera directa en tecnologías innovadoras y proteger el mercado europeo.
Por último, apuesta por una serie de desafíos transversales, como pueden ser:
- Garantizar transiciones justas, con enfoque en habilidades laborales y calidad del empleo.
- Impulsar el papel de las pymes.
- Evitar la fragmentación del mercado interno y fortalecer la resiliencia europea frente a la competencia desleal global.









