Las conclusiones de un informe científico presentado la semana pasada comprometen el futuro de la siderúrgica Tata Steel en Holanda. Según ese trabajo elaborado por el Instituto para la Salud y el Entorno, se han encontrado altas concentraciones de sustancias cancerígenas en el polvo de los alrededores de la fabrica, situada en Ijmuiden.
La compañía siderúrgica es parte de Tata Steel Europe, subsidiaria de la multinacional india del mismo nombre, y da trabajo, de manera directa e indirecta, a más de 40.000 personas en Holanda, que se verían afectadas por un posible cierre de la fábrica. A ese respecto, el Parlamento holandés tomará una decisión al respecto esta misma semana.
Tras analizar muestras de polvo recogidas en el entorno de la fábrica con otras tomadas en calles y hogares alejados de sus instalaciones, los expertos han concluido que las cantidades de hierro, vanadio, manganeso, cromo y plomo halladas superan los límites considerados seguros para la salud. Los vecinos son trabajadores de la fábrica y, como recoge el diario El País, llevan años quejándose de la presencia de ese polvo en sus calles.





