La compañía Cobre Las Cruces, que explota un complejo minero en los municipios de Gerena, Salteras y Guillena (Sevilla), prevé reducir su producción de cobre un 37,5% en 2019 como consecuencia del derrumbe que se produjo en la mina el pasado 23 de enero y que obligó a detener la actividad extractiva durante más de cinco meses, hasta el 11 de julio.
La compañía, propiedad del grupo canadiense First Quantum, preveía producir en 2019 cerca de 72.000 toneladas de cobre, pero tras producirse el deslizamiento en la corta minera ha disminuido sus previsiones hasta las 45.000 toneladas. No obstante, el impacto en ventas dependerá del precio al que se venda el mineral.
Según explican fuentes de la empresa, el derrumbe solo afectó a la actividad extractiva, pero no a la planta hidrometalúrgica, que continuó su producción ininterrumpidamente utilizando el mineral acumulado que se mantenía en stock. No obstante, debido a que este mineral en la reserva contiene menor concentración de cobre puro, provocará que la producción al final del año se resienta, según las estimaciones que maneja Cobre Las Cruces.





